Mi alumno

Posteado en Contraideales, el inspirador que me inspire... con etiquetas, , , sobre Julio 13, 2008 por nueve

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Mi alumno toca el piano

sobre las teclas posa sus manos.

Sorprende cómo ha crecido

cuerpo de hombre y mente de niño.

 

Y de repente surge la pulsión

que hace imposible seguir la lección.

 

Me gusta ser observada

hacemos juegos con la mirada.

Temiendo que me dé cuenta

con disimulo mira mis piernas.

 

Yo acepto el reto y vibro de emoción

él piensa que no sospecho su intención,

no sabe que controlo la situación.

Le acorralé como a un ratón

y ahora puedo hacer lo que quiera con él.

 

Se arrastrará bajo mis pies...

 

Le doy mi fuerza que le hace caer

ente mis garras una y otra vez.

Me quiere y aunque en silenco nos entregamos

tiembla de miedo .

Vainica Doble

 

 

 

Sígueme

Posteado en Palabras de cera con etiquetas, , , sobre Junio 25, 2008 por nueve

 

Si no te asusta la sensación de estar físicamente solo no encontrarás un lugar mejor en el tiempo que aquel en donde el reloj camina más allá de la media noche.

 

En la víspera de otro lunes, casi todos los que desconocen este placer y resignados a la evidencia de tener que cerrar los ojos a la semana anterior, ya duermen. Pero tú esperabas este momento, como yo; esperábamos este paraíso de silencio en mitad de este ruidoso planeta.

 

Es el momento entonces de hacer todas aquellas cosas que deben hacerse sin interrupción, de encontrarse con uno mismo, de hablarse, de mirarse a los ojos, de sentir la vibración del mundo que late sin excusas.

 

Si tú, en el instante en que escribo, te hallas como yo al pie de una ventana tal vez decidas acompañarme y tras recorrer con la mirada el marco metálico que sostiene el vidrio, te asomes conmigo a la calle.

 

Apóyate junto a mí sobre la repisa de esta ventana que ahora es nuestra, pero con los ojos cerrados, descubramos poco a poco que hay más allá de la promesa de nuestros cuatro muros.

 

Concéntrate primero en tus oídos y siente como el silencio no existe estrictamente. Percibe ese sonido blanco que sostiene a todos los demás como el agua que fluye transportando las hojas, los sedimentos y la vida. Este sonido puede llegar a ser ensordecedor si reparas en él, pues como todo aquello a lo que prestas atención, crece.

 

Deja a continuación que el aire se adentre en la penumbra de tus fosas nasales y atrapa a todos los olores que transporta. Siéntelos, sepáralos uno a uno e intenta pensar a que te recuerdan.

 

Traga saliva después y concéntrate en todos los restos que quedan en tu boca. Los alimentos que ahora rellenan tu estómago dejaron su huella en el paladar mezclándose con tus propios fluidos. Recógelos uno a uno, explora todos los rincones de la boca con tu lengua arrancando cada jirón de comida que se resiste a edificar tu cuerpo. Invítalos a ocupar un sitio en el estómago, pero antes archiva a mano su sabor.

 

Sígueme ahora en el ejercicio de empezar a imaginar como es el paisaje que hay más allá de este rectángulo y reuniendo la información que tus oídos, tu nariz y tu lengua te dieron, construye el mundo en tu mente como si hoy hubieras llegado a él por primera vez.

 

Por último llega el mejor de todos los momentos. Ahora solo tienes que separar poco a poco el velo de tus párpados para abrir los ojos de par en par, sin prisa ni miedo ¿Puedes sentir esa sensación de vértigo e inmensidad de aquel a quien sueltan en mitad del espacio? Si es así, llegados a este punto ya estás preparado para enfrentarte a lo desconocido, ya eres digno de contemplar la belleza de la noche, mientras casi todos duermen, en este momento en que tú y yo, despiertos al final de esta página, somos uno.

 

nueve

 
 
 
 

 

 

Poema

Posteado en Colaboraciones con etiquetas, , sobre Junio 19, 2008 por nueve

Tú, que me envuelves entera

y que eres siempre blanco y ardiente,

tú, que sabes a caracol despierto

mientras acaricias mi lunar,

no te vayas todavía,

quiero vivir

en el cielo de nuestra risa,

quiero amanecer despintada para así

mirarte mejor.

 

 

Me gusta dormir junto al gramito de estilo

de tu cajón de noche,

y levantarme en silencio para que sigas durmiendo

aunque siempre te despiertas y me agarras.

Me gusta cuando callas

porque me besas y entonces eres más hombre

me gusta cuando no intentas ser genial

porque es entonces cuando lo eres,

me gusta tu perfección de fallos

porque en mi boca son de regaliz, y sin ellos

jamás te querría.

Te regalo mis pechos para que los guardes

en tu cajita de poemas

pero dame a cambio tu nariz.

Y aunque seguramente ya lo sabrás,

tan solo huelo a jazmín

cuando me baño en ti.

Tú, que me haces reir en el momento más inesperado,

que rocías mis pies con vino blanco

para que yo me hunda en tus noches de insomnio.

 

Me gusta pensar que jamás descubriremos quien rescató a quién

 

Tú…

Y tu barbilla en mi espalda

me mata

a cosquillas.

Intuyo que si jamás hablaste de mi belleza es

porque

seguramente ya lo sabrás:

lo más hermoso de mí

eres tú.

 

Luciérnaga

 

- Lucía en este renglón dejo impregnado mi aliento para que te ayude a levantar el vuelo de nuevo…-

nueve

foto de a14onymus

Síndrome vacacional

Posteado en Contraideales con etiquetas, , sobre Mayo 27, 2008 por nueve

 

 

Mañana, la mayoría de mis coetáneos despertarán resignados. Cuando los rayos del sol comiencen a violar cada imperfección de sus persianas el mundo se les vendrá encima al compás de un despertador de móvil. Pronto, tras mal decir todo lo maldecible se pondrán en pie como zombis a la llamada del temido y tirano día nº 1 de la semana.

 

Yo despertaré temprano, no más tarde de las 9:00 y saciado por la evidencia de estar en esta nueva página del calendario volveré a cerrar los ojos con una sonrisa de placer. Después, respiraré profundamente decidido a seguir durmiendo.

                                            

Sí, así es, mañana será lunes y enfundado en su traje gris comenzará a deslizar por su rampa mecánica a miles de personas para que atraviesen una nueva jornada laboral. Pero yo que siempre preferí las escaleras de servicio (silenciosas y casi desiertas) me quedaré en la cama – no se enfaden – saboreando la idea de que cierta empresa holandesa me estará pagando por ello.

 nueve

 

- escrito un domingo cualquiera -

 

 foto de eGo ¿Cómo no?

 

 

Silencio

Posteado en Contraideales con etiquetas, , , sobre Mayo 12, 2008 por nueve

 

El silencio puede ser el más feroz de los ataques, la más honda y aguda punzada, el silencio puede ser ausencia o nada, morder de lenguas, miedo a hablar y no decir nada.

Pero cuando el silencio es un acto cómplice entre quien escucha y quien muestra sentimientos esgrimidos por una voz y una guitarra, el silencio es SILENCIO, respeto y oportunidad para el conocimiento.

Pienso que la poesía se hizo principalmente para ser leída, es para mí un acto introvertido, la música en cambio tal vez naciera para dar voz al silencio. A mi me gusta golpear su hielo hasta desquebrajarlo y desde lo alto de una silla tejer una vestidura de hilo de canción para las palabras y darles voz entonces para que aquellos que no tienen costumbre de cerrar sus bocas y escuchar, por una vez escuchen.

 

nueve

foto de Nullermandem

Esperar

Posteado en Contraideales con etiquetas, , sobre Abril 6, 2008 por nueve

Había aceptado a esas alturas de su vida que le costaba esperar.

 

Le costaba resistir la tentación de levantar los silencios en forma de roca para ver que había debajo.

 

Necesitaba resolverlo todo para continuar, pero no era conveniente resolver todo en el momento, ya lo sabía pues cada persona tiene un tiempo que es necesario respetar.

 

Había decidido ya entonces que dejaría de correr detrás de las esquivas ilusiones de carne y hueso, que esperaría a que llegara el momento adecuado y que todo el esfuerzo de la búsqueda lo emplearía en mantenerse a la espera con el corazón en calma.

                                                                                                                                                      

Y se propuso depositar su confianza en el rumor de que todo lo que ocurre lo hace por alguna razón, decidió entonces que esperaría ocupada en otros asuntos que el sentido de todo apareciera en cualquier rincón como cuando alguien busca algo y encuentra otra cosa aún más valiosa.

 

Y tras decidir respetar a esa persona escondida tras la nada, como caída del cielo apareció la llave de su cárcel y entre las notas del jardín secreto que ensanchan la conciencia, salio a su terraza, libre, se apoyó sobre los negros barrotes que impedían precipitarse por descuido a la calle y miró al cielo.

 

El cielo es el mismo para todos, todos estamos bajo él ¿Y si nuestros deseos rebotaran en su techo para caer después sobre los lugares que buscamos?

 

Formuló entonces el más puro deseo, destruyendo a los demonios que la atormentaban, éste se evaporó por el calor inmenso de la vida, al llegar a lo alto se condensó y descendió por todas partes en forma de lluvia.

 

Tenía un destino que a la mañana siguiente apareció empapado.

 

Pero antes de que amaneciera, Paula, fuera de su ombligo, se había introducido en la cama y segundos antes de cerrar los ojos sintió el poder inmenso del amor incondicional.

 

nueve

 

foto de paretjka

El sueño del aire

Posteado en Palabras de cera sobre Marzo 30, 2008 por nueve

El aire se halla quieto y en silencio soñando con el momento de volver a ser viento y recorrer todos esos lugares que ahora son solo ecos, relatos apresurados de corrientes que cruzaron a su lado y no pudieron llevarlo consigo pues el pasaje estaba completo. 

Espera tranquilo, con la esperanza innegable de quien siente la certeza ante su destino, despidiéndose de todo lo que le rodea, presintiendo que marchará volando pronto y sin poder consolar a nadie con la promesa de un hipotético regreso. 

El aire fue viento hasta que perdió el impulso y la memoria, pero aunque amnésico salpicaduras de conciencia le devuelven la sensación de haber sido movimiento y puesto que nada ha cambiado en esencia, en su sala de espera sin techo se respira a si mismo profundamente, escudriñando, entre “déjàvus” incontrolables, viajes en los que arrastró con él cientos de partículas, recuerdos de su volatilidad que sembrar por todas partes para dejar constancia de su paso o para reconocer a la vuelta el camino. 

Y jamás piensa en los años, ni en los siglos, ni en los milenios pues quieto o en movimiento, se sabe eterno, sin poder explicarlo. Ahora está en calma hasta que vuelva a agitarse y cuando esté cansado se detendrá de nuevo despidiéndose de nuevo del estado de vigilia.                                       

Y en su viaje se llevará enredado parte de mi aliento, ese monóxido de carbono que desprende a la atmósfera mis más íntimos deseos de rechazar la aflicción, de abandonar el juego de vivir aferrado a lo que no está y dejarse llevar por las fuerzas de la naturaleza en dirección a los milagros. 

nueve

dedicado a Nora e inspirado en algo que ella escribió y conjugó con música (mis dos pasiones)

Visitadla ¿A que esperáis?

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Caligrafía de luz (Eternidad)

Posteado en Colaboraciones sobre Febrero 12, 2008 por nueve

Giraba el mundo como el engranaje de un viejo reloj circunscrito al interior de un viejo campanario. Tú introdujiste un barrote entre dos ruedas de su anciano mecanismo y éste se detuvo crujiendo estrepitosamente. 

Yo andaba buscando palabras con las que construir un puzzle sobre el holograma de una hoja de papel al tiempo que acometía el acto heroico que hoy por hoy supone quedarse un sábado por la noche velando el sueño de aquellos que no alcanzaron aún su primer lustro de existencia. 

Tú decidiste correr a encontrarte con mis historias, tal vez pensando que sería un acto memorable; al otro lado yo dudaba de que lo fuera pues sabía lo que encontrarías exactamente. Mientras, releía tus poemas y aprendía sobre la magia de las palabras y el pensamiento de los insectos. 

Tú paseaste tu mirada por mis borradores, yo imaginé en un segundo cual de tus cuadros colgaría de mi pared negra y gris estilo Hemingway con la fe de que adornara la desnutrida estancia, que regara los campos del País de Nunca Casual en los cuales andabas perdida mientras todo esto sucedía. 

Esquivé la CIÉNAGA y como si me hallara sumergido en mitad de una parada cardiorrespiratoria aguda, caminé hacia la LUZ rezando porque se hubiera estropeado el desfibrilador y nadie pudiera reanimarme ahora que me encontraba tan cerca de la otra boca del túnel. 

Deslizaste la mano por algunas paredes de mi escondite, yo espolvoree polvos de talco poniéndolo todo perdido para encontrar tu huella y tras vaciar varios botes di con ella, saqué un martillo, una alcayata y me puse manos a la obra. 

Un lapso de tiempo después descubrí sin asombro que mis dotes para el bricolaje habían quedado latentes en el saco de los genes recesivos, aún así colgué tu cuadro y entonces dejaron de importarme los detalles, me senté a observarlo, un eclipse tuvo lugar en mi pensamiento y desapareció todo lo que había más allá de su marco. 

   nueve

 

ETERNIDAD

 

 

Aprecia el sabor a vino que reprime el vinagre,

levanta la vista buscando nidos,

camina despacio bajo la lluvia,

saborea la dulzura del limón

en el hogar del fuego,

gana luz

bajo un rayo incesante,

sé único disfrutando

agua y barro

sin prisa ni destino,

empápate, abre tus poros, confúndete,

 

 

y que todo esto

se llame presente

 

durante un instante.

Lucía Boscá

 

 

Nostalgia de mares salados

Posteado en Palabras de cera sobre Enero 21, 2008 por nueve

¿Dónde estás esta noche?

Te busco en el abismo infinito de los días que nos separan, que se suceden uno tras otro como gotas grises de un grifo estropeado.

Te busco como siempre, pero ya no te encuentro en esta ciudad enorme que duerme y olvida por unas horas sus miserias, su desamparo a menudo disfrazado.

Te busco en el inmenso hueco de mi soledad harta de existir y nostálgica de tiempos mejores; te busco ahora que los días son espacio en crecimiento exponencial, ahora que el relente es una tormenta que todo lo anega.

Al despertar observé unas paredes vacías, unas sábanas limpias, un desorden desolador. Busqué la dulzura de tus huellas, pero ya la ignorancia las ocultó un día y el temor las borró al sucederse estos. Busqué tu imagen y tu risa entre mis recuerdos, allí estaban; busqué tus palabras y tus miedos en mi cabeza, allí estaban también, mas busqué tu tacto y tu saliva y no las hallé en ninguna parte, sentí sed entonces.  

Sentí sed y sentí deseos de saciarla. Busque por ello en la esperanza de los rincones olvidados y giré al contrario las manecillas del reloj pero siguió siendo lunes 3 de Abril del año en el que estamos. Prendí fuego a todo dentro de mí y ahora todo arde sin descanso, cada noche.

Al observar mi vida hoy advertí la calma de la tristeza sin esperanza. Al escuchar el ruido de la fábrica de mis latidos oí rumores vagos pero no entendí nada. Descubrí encerrado entre los mismos colores ocres y las paredes impasibles que nos dieron cobijo hace demasiado tiempo, que el lugar había muerto, que una vez cerrado el grifo de la sabia que nutría este suelo sus muros se fueron secando lentamente ante mi impasible mirada. Desperté a la evidencia de morar en un lugar vacío, giré al contrario las manecillas del reloj pero no brotó nada de la estancia sin vida.

Ahora miro otra noche más al cielo, harto de existir a ras del suelo. Y me dispongo a esperar como cada día a que todo marche hacia atrás. Deseo coger lo aprendido y caminar con ello hacia días pasados en los que paseaba mi lengua por mares salados.

Ahora espero despierto

¿Dónde has estado todo este tiempo?

Te he buscado en el silencio, en los días clónicos, en los papeles destintados……………

 

nueve 

Inmensidad
foto de eGo

 

 

A ESTAS ALTURAS DE LA VIDA

Posteado en Colaboraciones con etiquetas, sobre Enero 14, 2008 por nueve






Que se crece por dentro, que lo sepa               
esta tarde de julio con sus pájaros                                                        Vértigo                 
y sus motocicletas alejándose                                                    
(siempre se alejan),
que se enteren los perros que se ladran
para decirse cosas
cuando el sol y las nubes pronuncian el silencio,
el pudor de los coches en los baches
a la hora de la siesta
(aire acondicionado
practicando el invierno en los salones.)
Desde un octavo piso
sigo siendo igual de alto que por dentro.
¿Para qué quiero yo subir a la azotea
si desde allí se ven más pequeñas las cosas?

José Alcaraz

foto de eGo

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